Las Escenas Romanas

Las Escenas Romanas son escenografías que reproducen a tamaño natural aspectos de la vida popular romana de principios del siglo XIX, donde se mezclan piezas auténticas y objetos confeccionados ad hoc, de forma que exponen la cultura popular típica de las primeras décadas del siglo XX.
Las tres Escenas Romanas más antiguas, conservadas en el Museo di Roma in Trastevere desde que fuera constituido en 1977, (Osteria, Saltarello y Scrivano pubblico), se expusieron por primera vez en 1930 en la sede del Museo de Roma en la antigua fábrica de pasta Pantanella, cerca de la plaza Bocca della Verità.

La Scena Romana della Farmacia

En una época en que los planes urbanísticos de 1873 y 1883 y los de “modernización” de los años 1920 estaban modificando rápidamente la realidad ciudadana, las colecciones expuestas en el nuevo Museo, a cargo de Antonio Muñoz, Carlo Galassi Paluzzi y Antonio M. Colini, querían mostrar la vida de Roma y de los romanos en los siglos apenas pasados.
Para representar la vida popular romana de manera más directa y realista la vida, se prepararon, según la costumbre de esos años, tres escenografías con personajes a tamaño natural que representaban una taberna, un escribiente público con sus clientes y el saltarello, el baile popular más común en Roma y los alrededores.
Para retratar en escenas las tradiciones populares romanas, que en 1930 parecían haber desaparecido por completo de la ciudad, los comisarios del Museo de Roma recurrieron a los dibujos y grabados de Bartolomeo Pinelli (1781-1835), el artista que mejor había representado Roma y la vida de los romanos en las primeras décadas del siglo XX. Las primeras tres Escenas Romanas estaban ambientadas en la Roma de principios del siglo XX, ideadas y realizadas por Antonio Barrera (1889-1970) con la colaboración de Giulio Cesare Reanda. Para ello se reutilizó material expositivo en parte procedente de la Muestra de Trajes Típicos (organizada en 1927 para la Provincia de Roma por Giuseppe Ceccarelli con la colaboración artística de Orazio Amato y Antonio Barrera) y, en parte, reunido con motivo del desfile de trajes y vestidos de todas las regiones de Italia (organizado por Giulio Aristide Sartorio, con la colaboración de Giuseppe Ceccarelli por la parte romana), que tuvo lugar el 8 de enero de 1930 bajo el Capitolio para celebrar la boda del príncipe Humberto de Saboya con María de Bélgica.
Cuando entre 1949 y 1952, el Museo de Roma fue trasladado a palacio Braschi, en la plaza San Pantaleo, las tres Escenas Romanas fueron desmontadas y remontadas en la nueva sede. Después, Orazio Amato (1884-1952) realizó con los mismos criterios que las primeras las Escenas de los Pífanos, del Carro de Vino, del Palanquín y de la Farmacia. El acuerdo fue que “se construyeran con todos los medios y detalles escenográficos necesarios para crear la ilusión de la realidad”. Por ejemplo, para la escena de la farmacia pidieron prestado al hospital San Spirito botes cerámicos de farmacia del siglo XIX.
Entre 1973 y 1976, estas escenas, junto al belén ambientado en la Roma del siglo XIX, se presentaron en el Museo de la plaza Sant’Egidio de Trastevere.